jueves, 23 de febrero de 2017

Marte y Urano, juntos en el cielo.



Máximo acercamiento entre Marte y Urano el atardecer del día 26 de febrero.





Posición de Venus y Marte en el horizonte Oeste a las 21 horas locales en los días de aproximación


Durante los próximos días podremos disfrutar de un acercamiento entre los planetas Marte y Urano. El primero es perfectamente visible a simple vista y el segundo puede ser localizado con prismáticos incluso desde núcleos urbanos. El mayor acercamiento se producirá el domingo día 26 cuando ambos planetas estén separados una distancia algo mayor al diámetro equivalente de la Luna Llena. Si tienes unos prismáticos o un pequeño telescopio no dejes pasar la oportunidad de ver a nuestros vecinos del Sistema Solar juntos en el cielo.

Ambos planetas estarán situados en el horizonte oeste y serán visibles en el cielo del atardecer. Marte brilla como un punto rojo de magnitud 1.5 un poco hacia arriba y a la izquierda del planeta Venus. Es distinguible con facilidad. Por su parte Urano tendrá una magnitud de 6.2 y será visible como un pequeño punto verdoso. Si se quiere observar a Urano no necesitaremos más que unos prismáticos o un pequeño telescopio para ello. No debe existir dificultad en su observación incluso desde ciudades con contaminación lumínica moderada. A continuación se muestran los diagramas de posición de ambos planetas entre los días 24 y 28 de febrero, ambos inclusive, así como las distancias que separan a ambos planetas. Los gráficos están indicados a las 20h de Tiempo Universal, es decir a las 21 horas locales en el horario peninsular español. 


24 de febrero. Separación: 1º 48 minutos


25 de febrero. Separación 58 minutos de arco


26 de febrero. Separación: 34 minutos de arco


27 de febrero. Separación: 48 minutos de arco


28 de febrero. Separación: 1 gado y 20 minutos de arco

Finalmente, el día 1 de marzo la Luna se unirá los tres planetas con un débil creciente iluminado un 12 por ciento. Si tenemos oportunidad observemos al planeta Urano, en noviembre de 2014 ya se incorporó una entrada sobre su observación. Y por supuesto si podemos, grabemos nuestro recuerdo en forma de fotografía. Si se usa un teleobjetivo de, por ejemplo, 135 mm con un ISO1600 y una exposición de 1 a 2 segundos será más que suficiente para que la imagen salga bien.




martes, 21 de febrero de 2017

"Antes de Hubble, Miss Leavitt". Reseña.



"Trabajamos del alba al ocaso,
computar es nuestra labor,
somos leales y educadas,
y nuestro registro es un primor"

De El delantal del observatorio


Acabo de terminarme este libro y creo que bien se merece incluir una breve reseña del mismo en el blog. Realmente me parece completamente aconsejable su lectura. El libro está escrito por el reportero científico del New York Times George Johnson y está dedicado a la figura de la astrónoma americana Miss Henrietta Swan Leavitt (1868-1921) y a toda su obra científica desarrollada en el observatorio de Harvard a finales del siglo XIX y principios del XX.

El libro se extiende, además, a los trabajos de Edwar Pickering (1846-1919), Harlow Shapley (1885-1972) y Edwin Hubble (1889-1953) haciendo hincapié en los descubrimientos de este último y de la nueva "apertura" del Universo a nuevas galaxias diferentes de la nuestra y a las nuevas formas de medición de distancias del y en el Universo.

Leavitt trabajó en el observatorio de Harvard. Desarrolló su trabajo con muchísimo interés pese a percibir un salario muy pequeño en el observatorio de Harvard, siendo contratada por el astrónomo Edward Pickering con un contrato que mejor leer en el libro... La astrónoma se dedicaba a medir el brillo de las estrellas tras ir examinando las placas fotográficas que se había ido tomando en el observatorio noche tras noche. Formaba parte de un grupo de mujeres conocidas como "calculistas" por los cuantiosos y tedioso cálculos que debían hacer. Entre su equipo era la persona más destacada y era reconocida por su capacidad de trabajo y análisis.

Johnson relata como Leavitt llegó al descubrimiento de la relación período-luminosidad en las estrellas variables cefeidas tras examinar muchas de ellas en las Nubes de Magallanes. De dicho trabajo tomaron muy buena nota -en ocasiones de forma poco ética- Edward Pickering y Edwin Hubble.

A lo largo de los 10 capítulos de los que está compuesto el libro, se hace un repaso a toda la vida de Leavitt y detalla bien sus trabajos dándole un justo reconocimiento a esta espléndida astrónoma que, gracias a sus meticulosas observaciones y a sus exactos cálculos, ayudó a ir poniendo algunas de las bases de los pilares de la Astrofísica. El libro está editado por Antoni Bosch y en este enlace puede descargarse el índice y el primer capítulo en pdf.

Algo que me ha llamado bastante la atención del libro son sus numerosas citas y referencias bibliográficas organizadas por capítulos aunque lo considero un poco escaso de fotografías y de gráficos dada la época de la historia de la Astronomía en la que se desarrolla el libro. Totalmente aconsejable.


Título: ANTES DE HUBBLE, MISS LEAVITT (La mujer que descubrió como medir el Universo)
George Johnson, 2005.
Antoni Bosch, Editor. 192 Páginas.
Precio: 17.58 €

El conocido "delantal" del observatorio de Harvard



domingo, 19 de febrero de 2017

La Compañera de Sirio



En una entrada anterior del blog se dio una breve reseña histórica acerca de la estrella Sirio así como la observación de la misma. Sirio resulta carismática, no ya solo por resultar ser la estrella más brillante del firmamento sino porque su observación dio pie al estudio de las enanas blancas.

EL MOVIMIENTO DE SIRIO

El movimiento oscilante de Sirio
En el último tercio del siglo XIX, el astrónomo William Huggins (1824-1910) investigó el espectro de la estrella Sirio intentando, con esta técnica, determinar la velocidad a la que viajaba la estrella. Huggins llegó a la conclusión de que Sirio se alejaba del Sol a una velocidad de 15 kilómetros por segundo. En la actualidad se sabe que Sirio viaja a la mitad de esa velocidad pero sin duda fue un descubrimiento realmente notable e importante para la Astrofísica el poder medir las velocidades a las que viajan las estrellas.

Unos años antes del descubrimiento de Huggins, el astrónomo y matemático alemán Friedrich Bessel (1784-1846) hizo un importante descubrimiento en base a observaciones propias que había realizado de las estrellas Procyon y Sirio. La trayectoria del movimiento propio de ambas estrellas no era rectilínea, como cabía esperar, al contrario, resultaba oscilante. Bessel argumentó, en 1844, que alrededor de estas estrellas debía orbitar un cuerpo con una gran masa de forma que influyera en su movimiento por mor de la gravitación.

La órbita pudo ser calculada en 1850 por el alemán Friedrich Peters (1813-1890) cuando aún no había sido observada visualmente ni registrada fotográficamente. El cálculo matemático daría pruebas a favor de la idea de Bessel pero el  honor del descubrimiento visual de la compañera de Sirio le fue concedido al hijo de un pintor aficionado a la Astronomía: Alvan Clark.


CONSTRUYENDO TELESCOPIOS

Alvan Clark y sus hijos (fuente: Wikipedia)
Alvan Clark (1804-1887) nunca supo hasta donde llegaría, de constructor de carruajes pasó a pintar al quedar prendado de las imágenes y grabados que pudo ver en un viaje que realizó. Aunque la afición por la Astronomía le vino tras quedarse impresionado por los trabajos de construcción de telescopios de William Herschel (1738-1822), la Astronomía le vino de la mano de uno de sus hijos, uno se la dio y el otro se la concedió...

Alvan Clark tuvo dos hijos con su esposa María Pease: George Bassett y Alvan Graham El primero de ellos quedó enamorado de la Astronomía tras el paso, en febrero de 1843 (hace 204 años) del Gran Cometa de Marzo (el  hoy conocido como C/1843 D1). El cometa alcanzó un brillo y tamaño notable.



El fantástico refractor de Yerkes
El joven George se sintió tan atraído por la Astronomía que usando una campaña de bronce construyó un telescopio para escudriñar los cielos. La familia  Clark se tomó en serio la construcción de telescopios para uso comercial: el padre se dedicaba al diseño y a la mecánica; los hijos a la labor comercial. George profundizaba cada vez más en la mejora de los mecanismos de los telescopios que se construían mientras que su hermano Alvan Graham Clark pulía y probaba las lentes y los espejos con una destreza inusitada. A pesar de realizar lentes acromátricas de hasta 102 centímetros como la que ocupara el glorioso telescopio del Observatorio de Yerkes, la pericia empresarial de Alvan era muy reducida y no le fue demasiado bien el cambio. Deprimido y apesadumbrado, pero convencido de que sus lentes eran las mejores, decidió comprobarlo por sí mismo y realizó multitud de observaciones de estrellas dobles. La familia cosechó un éxito sin precedente y los observatorios estadounidenses incluían siempre un telescopio refractor, con su correspondiente montura, fabricada por la empresa Alvan Clark and Sons.

Quizá el encargo más sobresaliente pero con peores consecuencias económicas para la familia se convirtió en el de mejores frutos científicos. La Universidad de Mississippi le llevó a trabajar en la construcción de un enorme telescopio refractor de 43,5 centímetros. La familia Clark iban a construir el mayor telescopio que jamás hubieran realizado. Pero la Guerra de Secesión convirtió a Mississippi en enemigo y el proyecto quedó  anulado pese a los esfuerzos de la familia de separar guerra y ciencia. Pero el uso del telescopio continuó...

Sirio A y B (Foto: Hubble)
La noche del 31 de enero de 1862, Alvan y Alvan Graham, padre e hijo, abrieron su observatorio con el telescopio instalado con el fin de comprobar que, tras tantos viajes, la lente del telescopio seguía impacable y el telescopio podría usarse. No sin esfuerzos, Alvan Graham apuntó a Sirio, la estrella más brillante del firmamento, una vez la tuvo en el ocular, sorprendido, llamó rápidamente a su padre pues, según se cuenta, había comprobado una pequeña aberración en la lente principal. Alterados por el supuesto defecto de la lente, movieron el telescopio hacia otras estrellas brillantes y cual fue su sorpresa cuando al apuntar a Procyon o Rigel no aparecía tal efecto. Habían descubierto la compañera de Sirio. Bessel había acertado.






LA COMPAÑERA DE SIRIO




La compañera de Sirio, Sirius B, gira alrededor de la estrella principal, Sirius A, en un periodo de 50 años y se encuentra separada unas 20 Unidades Astronómicas (una unidad astronómica es la distancia de la Tierra al Sol). Esto supone que, desde la Tierra, la compañera de Sirio viaja en una trayectoria elíptica alrededor de la principal que infiere una separación entre las dos estrellas. Esta separación varía entre los 3 segundos de arco y los 11. Como puede verse en el gráfico, en el apoastro (la máxima distancia con respecto a la estrella principal) se producirá allá por el año 2025 y el periastro (la mínima distancia entre las dos estrellas) en el 2044. Es decir estamos en los años buenos para su observación. Pero, ¿se puede observar la compañera de Sirio?








OBSERVACIÓN DE SIRIUS B

En teoría la separación entre las dos estrellas no sería un problema para la observación con telescopios de aficionados. Es más, no lo sería ni incluso con telescopios pequeños, pero hay que tener en cuenta que Sirio brilla con magnitud -1.5 y su compañera con magnitud 8.5. ¡La principal es 9500 veces más brillante que la secundaria! Esta diferencia de brillo es el problema principal para su observación.

Posición actual de Sirius A y B
No obstante los años venideros nos son propicios. La mejor época para la observación es la actual, la segunda mitad de febrero y la primera mitad de marzo. Es preciso usar telescopios de diámetros medios, refractores de 15 cms y reflectores de 20 cms de diámetro o más. Noches muy claras y limpias. Instrumental perfectamente colimado, sin suciedad y en equilibro térmico con el exterior. Cuando todo esté dispuesto, usaremos un ocular que nos de bastantes aumentos, aproximadamente el doble del diámetro de la lente que tengamos en milímetros, solo bajaremos de aumentos si la imagen se torna borrosa. Fuera del inmenso resplandor de Sirio podremos ver una diminuta estrella al este de la estrella principal, el diagrama de la órbita mostrado atrás nos puede servir para saber su localización y la separación (más de 8 segundos de arco).

Realmente observar Sirius B es muy difícil pero no imposible. Yo he llegado a verla con un refractor de 16 centímetros en una noche realmente magnífica, (y no tengo buena vista) eso sí, la visión de la compañera de Sirio me duró unos segundos. Incluso los fluídos del ojo perjudican su observación pero, una vez que la observas, la experiencia es maravillosa. Como maravilloso fue el descubrimiento de la compañera de Sirio, una enana blanca que abrió muchas puertas a la Astrofísica actual.

miércoles, 8 de febrero de 2017

10 de febrero: Eclipse Penumbral de Luna



Durante la noche del viernes día 10 de febrero y la madrugada del sábado día 11 tendremos la oportunidad de observar un eclipse penumbral de Luna. Si bien es cierto que no es un fenómeno tan destacado como un eclipse total (yo diría que incluso parcial) no deja de tener su encanto el hecho de que podamos ver el disco lunar un poco oscurecido durante unos minutos. Eso sí, para eso tendremos que acostarnos algo tarde pues el máximo se dará a las 1h44m hora peninsular española (00h44 TU).


¿QUÉ ES UN ECLIPSE DE LUNA? 


Comencemos por saber qué es un eclipse de Luna, cuántos tipos existen y, por supuesto, cómo se producen.
Un eclipse de Luna es un fenómeno astronómico que se produce debido a la interposición de la Tierra entre la Luna y el Sol cuando los tres cuerpos están alineados o muy cerca de la línea virtual que los uniría. Cuando la Tierra ocupa la posición central, la luz enviada desde el Sol provoca un cono de sombra terrestre cuya proyección se divide en dos partes: la umbra (la zona más oscura) y la penumbra (la zona más clara). 



TIPOS DE ECLIPSES


En función de que zona atraviese la Luna podremos ver diferentes tipos de eclipses:

Eclipse Penumbral: Aquél que se produce cuando la Luna atraviesa la zona de penumbra, ya sea todo el disco lunar (eclipse penumbral total) o parte (eclipse penumbral parcial).

Eclipse Total: La Luna atraviesa completamente la zona de umbra terrestre. Será el caso del eclipse del 28 de septiembre.

Eclipse Parcial: Una parte del disco lunar atraviesa la zona de umbra y el resto es ocultada por la penumbra.

En nuestro caso lo que vamos a observar es un eclipse penumbral total y lo que observaremos será un ligero oscurecimiento del disco lunar.



EL ECLIPSE PENUMBRAL DEL DÍA 10

Magnífica fotografía de Paco Bellido durante el eclipse penumbral del pasado 16 de septiembre

La penumbra de la Tierra oscurecerá el disco lunar un 99%, es decir casi completamente. El eclipse  será visible en toda Europa, toda África, la zona occidental de Asia y la oriental de América. Comenzará a las 22h44m Tiempo Universal (una hora más en la península ibérica y la misma hora en las Islas Canarias), alcanzará su máximo a las 00h44m TU (01h44 hora peninsular española) y acabará hacia las 02h43 TU

Lo que iremos observando será un oscurecimiento paulatino del disco lunar. Tenemos que tener en cuenta que en ningún momento tan destacado como cuando se produce un eclipse total de Luna. Llegado el máximo será el momento donde podamos observar y fotografiar mejor el oscurecimiento. Esperemos que las condiciones meteorológicas sean propicias. ¡Buena observación!